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Interacciones del lector

Comentarios

  1. Te digo que no ha sido fácil en mi caso, todo lo que se me iba a venir encima. Porque al principio todo es ilusión, ansiedad, alegría, mezcla de sentimientos, pero cuando chocas con la realidad de otro país al que elegiste para vivir y trabajar, pagas ese derecho de piso que realmente te hace lagrimear. Pero la suerte está echada y hay que luchar, al final, todo se acomoda. Hace 12 años vivo en España, dejé mi adorada Argentina, cuando miro atrás, me digo: cómo pude hacerlo y cómo llegué hasta aquí…pero bueno, son experiencias de vida.
    Saludos

  2. Con todos sus pros y sus contras confieso que me encantaría estar un tiempo fuera de España sobre todo porque me parecería enriquecedor para todos nosotros y aún más para mi hijo pero mi marido no es lanzado en este tipo de cosas así que creo que será algo que se quede en el tintero, una espinita, como quien dice.. muaksss

  3. Hola!
    Afortunadamente no he tenido que cambiar de país, ni siquiera de ciudad. Me resultaría muy penoso dejar a los míos
    Bss

  4. Me encanto ese post! Yo me di cuenta de esto mismo, que estoy lista siempre para cambiar de aires, me encanta conocer nuevas culturas y formas de vivir diferentes.

  5. Hola Luisa:
    Conmigo, has dado en el clavo. Tengo todos los síntomas de esta «enfermedad» aventurera y de aprendizaje. Soy una superfan de viajar viviendo, experimentando la estancia como si me fuera a quedar allí para siempre (ni te imaginas la de copas de vino de cristal y manteles y servilletas de tela que he ido dejando por los apartamentos de alquiler) y, entre mis objetivos a medio plazo está vivir al menos seis meses seguidos en Italia. Sólo he echado de menos una señal más: cuando pasas tu tiempo libre buscando pisos de alquiler en tu lugar soñado…¡Yo lo hago todas las semanas y hasta tengo una lista!

  6. Vaya que me ha encantado tu post, claro que me encantaría salir de la rutina y hacer varias de las cosas que describes, sin embargo, hay una peque que me detiene y no lo puedo hacer, pero quizá mas adelante si lo haga, porque si que me hace falta

  7. Venga, que me da risa que un montón de gente se sienta identificada y los dueños de blogs de viajes mencionen a todas voces que lo mejor es salir por el mundo a andar, pero nadie dice como shushas haces para hacer eso, tampoco hacen consciencia de que no todo son rosas y pajaritos multicolores, deberías hacer un post sobre eso porque a final de cuentas todos estamos listos para irnos a armar rancho en otro lado.
    Saludos.
    Firma: Ella

  8. Luisa, cómo me identifico con este artículo!
    Como alma viajera que soy, y como modo de vida adoptado ya hace más de dos años, estoy de acuerdo en cada uno de los puntos señalados.
    Buenísimo resumen, con buenísimos ejemplos.
    Un abrazo

  9. Me ha encantado el post Luisa. Yo hice las maletas hace ya 17 años para venirme a vivir a España, primero de prácticas pero luego me acabé quedando. Aunque tenía en mente irme a vivir a Londres… una espinita que sigue allí. Me encanta viajar y algunas veces digo que me gustaría irme a vivir una temporada a algún país de Asia para desde allí visitar todos esos lugares maravillosos que tengo en mi larga lista de viajes pendientes. De hecho es una de las razones por las que me he lanzado a la aventura de crear un proyecto de emprendimiento. Para tener más libertad para viajar cuando a mi me da la gana, no cuando la empresa me permite cogerme vacaciones. Llegado el momento, ya veré si mi marido se deja 😉

  10. Hola Luisa. Me ha encantado tu post. Además me siento muy identificada. Yo no he cambiado de país, pero si de región y ciudad. País Vasco, Canarias, Cataluña, Huesca…Siempre he pensado que hay personas más nómadas y otras más sedentarias, ni mejor, ni peor. Diferentes. Y totalmente de acuerdo con los síntomas que empiezan a asomarse poco a poco.
    Un abrazo!

  11. Un post muy bueno. Estoy de acuerdo que viajar nos cambia, no vuelves a ser la misma después de viajar, porque abres tu mente, aprendes mucho sobre otra cultura y sobre ti misma, conoces gente distinta de ti con otras costumbres y forma de ver la vida…nada vuelve a ser igual que antes de irte ni tu eres la de antes. Yo también viví la experiencia de vivir en el extranjero y todo esto es así, fue una gran experiencia en la que aprendí muchísimo. Recomiendo a quin dude si irse o no que lo haga sin ninguna duda
    Un saludo

  12. Luisa nada más el titulo del post es lo máximo y te dice que algo debes cambiar, con el solo hecho que alguien dé clic y quiera leer tus líneas, es porque definitivamente necesita viajar, mudarse, estar un tiempo fuera, cambiar. Yo los he llegado a sentir todos, en mayor o menor medida, sobre todo cuando la cotidianidad te abruma y sientes que los lugares ya tienen fecha de caducidad en tu vivir. La verdad es que el post me ha encantado y me he sentido muy identificada, ya yo estoy viviendo en otro país, pero cuando me vuelva a sentir así, algo dentro de mí pedirá nuevamente uno de estos cambios. Gracias por escribir tan lindo post.

  13. Yo tengo tres años fuera de mi país y créeme que sé perfectamente esa sensación de querer comerme el mundo. Yo antes de dar el paso conocía esa necesidad, fue la mejor decisión de toda mi vida. No soy la misma persona de hace tres años atrás. Vivir en otro país te hace crecer y madurar sin tu quererlo.
    Excelente post para reflexionar.
    Saludos ñ

  14. La verdad es que cuando nosotros salimos del país fue por otras razones, nada de esto aplicaba en ese momento, pero cuando decidimos irnos a viajar por el mundo muchos de estos puntos si nos tocaba, sobre todo el de la monotonía, la rutina y el cansancio de «siempre lo mismo». Cada persona que deja su país lo deja por una razón en concreto y muy diferente una de otras, el asunto está en que siempre habrán puntos en común, es normal y hasta obvio 🙂

    Gracias por compartir guapa como siempre un post genial 🙂

  15. Excelente post, y ya estoy segura que estoy preparada para mudarme y vivir en otro país, es cosa de aceptarlo y estar consiente que no todo será fácil, que así comí te va bien puedo irte no tan bien, para no decir mal, pero la cosa es aceptar con madurez los cambios que experimentas al respecto con el giro de 180 grados que das. Me gustó